La regata
Interviews
02.02.2010
Harold Bennett, Director de Regata de la 33 America's Cup
Harold Bennett es el Director de Regata y Oficial Principal de Regatas para la 33 America’s Cup. El neozelandés tiene la última palabra en el campo de regatas, y conoce como nadie los retos a los que se enfrenta a partir del próximo día 8 en el de Valencia. fue Oficial Principal de Regatas durante la Louis Vuitton Cup de 2007 y durante las finales de las ediciones 30 y 31 de la America’s Cup en Auckland.
Bennett acumula 35 años de experiencia en administración, entrenamiento y dirección de regatas. Como entrenador nacional en Nueva Zelanda, formó a regatistas durante seis Juegos Olímpicos, entre Los Ángeles 1984 y Atenas 2004. Dos de sus alumnos se enfrentan en el America’s Cup Match: Russell Coutts y Brad Butterwoth.
Se puede decir que sabe de lo que habla...
Con tanto trabajo por hacer, ¿cómo están yendo los preparativos?
Harold Bennett.- “Es como cualquier otra regata, tienes que prepararte bien. Tienes que rodearte de un buen equipo, y eso ya lo hemos hecho. Nos hemos enfrentado a los muchos problemas que supone tener un campo de regatas tan separado de la costa, sobre todo en lo relativo a comunicaciones y condiciones. Estamos viendo la forma de solucionar estos problemas, así que llevamos tiempo preparándolo, pero gran parte de esto no ha hecho más que empezar –al menos en lo que se refiere a la regata– ”.
¿Significará eso que veremos salidas muy temprano?
HB.- “Los horarios no son un problema. Sabemos que si queremos estar preparados para una salida a las 10:00 ó 10:30h, tenemos que abandonar el puerto entre las 7:00 y las 7:30h, y trasladarnos a la zona que creemos que es la mejor para montar el campo de regatas en base a la información que nos facilita el parte meteorológico. Así que saldremos ahí fuera y tendremos todo listo para iniciar la regata en el momento en que se supone que sale”.
¿Y cuál es el problema, que estamos en invierno?
HB.- “El invierno, para empezar, es frío, y la sensación térmica por el viento en el campo de regatas lo es más. En una jornada en la que la temperatura del aire es de 12-14 nudos, la sensación térmica es de unos cinco grados menos, y eso no facilita las cosas. Las condiciones del viento han sido muy distintas y son impredecibles. Nos resulta muy complicado realizar predicciones, y eso hace que nuestro trabajo sea más difícil. Nos encontramos con esos problemas a diario, pero simplemente tenemos que salir ahí fuera y hacer nuestro trabajo”.
La seguridad en una zona tan amplia debe ser muy importante: ¿cuáles son las previsiones y cuál es el mensaje?
HB.- “Trabajamos con una docena de barcos propios en colaboración con la autoridad local, que nos ayuda a mantener la zona lo más limpia posible, y esperamos seguir contando con ese apoyo. Nos preocupa más mantener las zonas adyacentes libres, como alrededor de la salida, alrededor de las boyas y alrededor de los barcos de regata”.
¿Quién puede salir al agua a seguir la regata?
HB.- “En primer lugar, todo el que esté pensando en salir a ver la regata debe asegurarse de que su barco está certificado para salir fuera de las cinco millas de la costa, porque gran parte del recorrido está más allá de esa distancia; de hecho, entra en aguas internacionales, así que los barcos que no estén certificados para ello no deberían aventurarse. Ese es el primer problema, todo el que piense salir a ver la regata debe estar preparado. Además, la zona de exclusión alrededor de la salida será realmente grande. Nadie ha visto dos barcos como estos navegando juntos, necesitan muchísimo espacio para maniobrar, y esperamos disponer de él, porque la primera vez que veamos cómo funciona será en la primera regata”.
¿De qué herramientas disponen para controlar a los barcos de espectadores?
HB.- “La gente tiene que respetar las instrucciones que les transmitan en el agua nuestros barcos de seguridad y los de las autoridades, y aparte deben estar atentos al canal 77 de VHF. Será crucial escuchar constantemente las instrucciones que facilitemos por radio, porque estos barcos se mueven realmente rápido y no son tan maniobrables como los monocascos; si estás en su camino corres riesgo real de que te pasen por encima, y lo último que queremos es presenciar un accidente”.
La velocidad de estos barcos va a complicar la labor de los árbitros y cualquier otro que quiera seguirlos. ¿A quién se le permite seguirlos?
HB: “Los árbitros saben bien que su trabajo no va a ser fácil, y nosotros sabemos que seguir a los barcos va a ser un auténtico reto. Los que están autorizados a seguirlos serán el barco de apoyo de cada equipo, los árbitros, una de nuestras neumáticas –que es la que utilizamos para comunicarnos con los barcos de competición–, y probablemente un barco de la Guardia Civil. Para el resto, las autoridades se encargarán de mantenerlos alejados”.
¿A qué otros desafíos se enfrentan?
HB.- “Hay una gran curva de aprendizaje para todos. Conocemos Valencia, pero las condiciones meteorológicas son muy diferentes. En lo referente a los barcos, aprendemos cada día que salimos al agua, vemos cosas de manera un poco diferente y comentamos todo con los regatistas. En la 32 America’s Cup dispusimos de mucho período de adaptación, con los Actos y el resto de la competición, pero esta vez tenemos que hacerlo bien desde el primer día. Eso, para nosotros, es un desafío”.
Después de haber entrenado a Russell Coutts y Brad Butterworth hace casi 30 años, y teniendo una buena relación con ambos, ¿cómo piensa que afectará a su trabajo?
HB: “Mi relación con Russell y Brad, y de hecho con muchos de los otros regatistas que navegan en esta edición, se remonta a cuando navegaban en pequeños barcos de vela ligera. ¿Cómo me enfrento a ello?, simplemente tengo un trabajo por hacer, igual que ellos, y estoy seguro de que en algún momento los tres estaremos en desacuerdo en algo. Y aunque los tres estamos en diferentes posiciones, haremos nuestro trabajo lo mejor que podamos. Para mí eso no es difícil, cumpliré mi papel, y si a alguno de ellos no le complace, seguro que me lo hará saber, y ya está. Después de eso, volveremos a ser amigos. No creo que eso sea ningún problema: los conozco y sé cómo son, de igual forma que ellos me conocen a mí. Es así de simple”.






