La regata
Noticias
13.02.2010
Todo por decidir, por Sebastian Destremau
La regata de ayer mostró a dos multicascos gigantes enfrentándose por primera vez y uno de ellos resultó mucho más rápido que el otro. Durante las 40 millas y cerca de tres horas de recorrido, USA navegó más rápido y con mejor ángulo no sólo en la ceñida sino también en la empopada.
Así que la pregunta que nos hacemos todos es: ¿podemos considerar que esta 33 America’s Cup está ya decidida? Después de ver la regata de ayer, escuchar a los responsables y discutir las diferentes posibilidades, la respuesta es un rotundo NO.
BMW ORACLE Racing tuvo ayer su día, perfectamente acoplado a las condiciones de mar y acertando en la elección de velas. Tras entrar en la presalida con el ángulo requerido de 120º, fueron capaces de coger por sorpresa a Alinghi, que cambió brúscamente de curso y aterrizó con su casco de barlovento en este crucial momento. USA tenía claro que un dial up no entraba en sus planes, pero aún así James “spitfire” Spithill no dudó en aprovechar la ocasión cuando se presentó.
La decisión entre configuración de vientos ligeros con Código Cero o un gennaker más pequeño resultó crucial para el equipo estadounidense. Durante la presalida, el viento se incrementó lo suficiente como para que USA se mantuviera delante. Ayer, el llevó a su barco por encima de los límites, como se encargaron de recordarle durante toda la regata las alarmas que incorpora su trimarán. Navegando al límite y esperando que nada rompiera, James Spithill y sus chicos realizaron un magnífico trabajo para asegurarse una confortable victoria.
Por otro lado, Alinghi estaba configurado para vientos ligeros, con orzas rectas, su génova grande y un enorme gennaker. El multicasco suizo estuvo sobrepotenciado durante toda la regata. Fue uno de esos días en los que todo va mal, completamente fuera de punto e incapaz de navegar a su ritmo.
USA ha invertido mucho tiempo navegando en las largas olas del Pacífico en San Diego, un escenario más parecido al de las condiciones de ayer. No obstante, el comportamiento de Alinghi hubiera sido completamente distinto si hubieran acertado con la configuración: orzas curvas y génova y gennaker más pequeños.
En caso de que la segunda regata se corra en un mar más plano, o se convierta en una guerra de maniobras, la ventaja podría ponerse del lado del catamarán.
No hay duda de que Alinghi tiene la espalda contra la pared, pero es igual de cierto que los dobles campeones de America’s Cup no deberían ser dados por vencidos tan pronto.







